http://ngenespanol.com/

El hechizo de Brujas

La gran joya del Medievo europeo se encuentra en este breve rincón belga

FECHA DE PUBLICACIÓN:2013-01-04     AUTOR: Carlos Sánchez Pereyra

En dos kilómetros cuadrados se condensa una de las ciudades medievales más atractivas de toda Europa.

Rescatada del olvido durante el siglo XIX, ha llegado hasta nuestros días con todo el esplendor de su vigoroso pasado y con el añadido de su entusiasta vida cultural, que no termina de crecer.

Para internarse en la ciudad basta con viajar hasta el año 1280, cuando se iniciaron las obras del Campanario en la Plaza del Mercado -Grote Markt- el corazón de Brujas.

Ahí comenzó una intensa historia que siempre fue de la mano de la actividad comercial, misma que la colocó en la punta de las economías europeas del Medioevo. Pero si se desea conocer el punto exacto donde nació la metrópoli, habrá que dirigirse al Puente del Asno Ciego -Ezelburg-, el cual, además de acercar al Vismarkt, pequeño mercado de pescadería y sitio adecuado para recorrer el Groenerei, es uno de los tramos más atractivos de los canales que atraviesan la ciudad, por donde navegaron embarcaciones abarrotadas de mercancías traídas de todo el mundo conocido hace nueve o diez siglos, que le imprimen buenas dosis de belleza a Brujas, dotándola de autoridad para autonombrarse como la "Venecia del Norte".

La Plaza Burg es otro interesante momento de la ciudad; desde la Basílica de la Santa Sangre se puede observar, a pocos centímetros, una de las reliquias mayormente visitadas en Europa, constituida por una breve cantidad de la sangre de Cristo.

En las calles aledañas se ubican varias tiendas donde podrá uno sumergirse en el delicioso -y peligroso- mundo del chocolate que, según apuestan los expertos, Brujas cuenta con el mejor de todo el planeta.

Para alimentar la creatividad, la mejor opción es acercarse a la obra del arte flamenco, particularmente la de Jan van Eyck, que se exhibe en el Museo Groeninge, recinto que también ofrece una amplia perspectiva que incluye artistas más recientes, como James Ensor.

Si esta breve introducción a la ciudad da la idea de parecer corta, no hay de qué preocuparse: cualquier visita a la ciudad de Brujas brindará la misma sensación, pues siempre harán falta días para recorrer varios siglos de historia en un escenario que únicamente sabe ser estético.

  • REDES SOCIALES

  • Más de National Geographic en Español
Contenido no disponible