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Kristin Knight Pace entrena a su equipo de perros en las afueras de Healy, Alaska, antes de competir como novata en la Iditarod de 2016.
 
 
Kristin Knight Pace entrena a su equipo de perros en las afueras de Healy, Alaska, antes de competir como novata en la Iditarod de 2016.
Foto: Katie Orlinsky
 
 

Perros han tirado de nuestros trineos durante milenos

Autor: Kristin Romey Fecha: 2016-06-09

Conforme los perros cruzan la meta de la extenuante carrera Iditarod de 1,850 kilómetros, evento que se celebra en estas fechas, probablemente serán recompensados con golosinas adicionales. Pero también debemos una enorme rascada de panza a esos perros de trineo por su papel en la historia de la humanidad. Antiguos huesos de perros desenterrados en el Ártico revelan que los humanos hemos tenido una relación estrecha y compleja con los canes desde hace miles de años, desde consumirlos hasta sepultarlos amorosamente con adornos; y por supuesto, usarlos para arrastrar nuestras cosas en trineos.

“Los perros han sido críticos para la habitación humana en el Lejano Norte –afirma Robert Losey, de la Universidad de Alberta, quien es especialista en la arqueología de la relación humano-animal.

Losey ha excavado enterramientos caninos en Siberia que datan de hace 8,000 años, y esos perros no solo fueron sepultados en cementerios, sino que fueron enterrados con joyería y a veces, junto a personas.

Retrocedamos varios miles de años, y encontramos perros del Lejano Norte que tuvieron un destino distinto. Losey dice que el mejor amigo del hombre solía ser la cena en el Ártico siberiano. Más precisamente en el sitio de Ust’-Polui, de 2,000 años de antigüedad, donde han recuperado los restos de más de 100 perros, casi cuatro veces más de lo que suelen hallar los arqueólogos en otros sitios árticos. Y de esos restos, más de la mitad pertenecen a perros jóvenes que fueron destazados y consumidos.

Esta empuñadura de cuchillo de 2,000 años, recuperada en el sitio Ust’-Polui del Ártico siberiano, puede ser la representación más antigua de un perro de trineo con arnés.

Foto: Robert Losey

Perros trabajadores

Ust’-Polui también es, por casualidad, el sitio donde se encuentra la representación más antigua de un perro de trineo, de modo que Losey está particularmente interesado en saber a qué se dedicaban los perros que no mataban en ese lugar.

Los perros que tiraban o transportaban personas y carga han sido, hasta hace poco, cruciales para la vida en el Ártico; sin embargo los arqueólogos saben casi nada de la historia de los perros de trineo.

“Piensa en la manera como los perros podrían haber afectado la migración humana, y la celeridad con que podría haber ocurrido. Es muy distinto cuando cuentas con perros de trineo que cuando simplemente te desplazas a pie o en barco –dice Losey-. Aquí hay implicaciones para muchos aspectos de la historia humana”.

Aunque los arqueólogos han recuperado restos de trineos en Ust’-Polui, no han hallado una prueba contundente, como restos de perros enterrados con un arnés para trineo. Así que, en vez de ello, Losey y sus colegas estudian las osamentas de los canes en busca de indicios de estrés, como cambios en la forma o fuerza de los huesos que puedan demostrar si alguno de los perros de Ust’-Polui cargó o tiró de cargas pesadas.

¿Existe una “firma de perro de trineo”?

Para determinar el aspecto exacto que tendrían los huesos de un perro de trineo, Losey está analizando los restos de perros de trineo de comunidades inuit históricas, perros de trineo de principios del siglo XX (incluidos los animales de la expedición de Robert E. Peary a Groenlandia, en 1896-1897), mascotas modernas, y lobos modernos.

Hasta ahora, el arqueólogo ha observado que las extremidades de los perros de trineo modernos muestran señales del arrastre: sus huesos son bastante cortos y muy robustos. “Son animales increíblemente fuertes –dice Losey-. En cierto sentido, son como la cruza de un levantador de pesas humano y un corredor de largas distancias”.

Losey ha empezado a comprar su análisis de la estructura ósea de los perros de trineo modernos contra la de los perros encontrados en Ust’-Polui –que en su mayoría parecen huskies siberianos modernos, en términos de tamaño y forma craneal- y está seguro de que algunas de sus muestras antiguas revelarán una “firma de perro de trineo”. “La verdad, siento que la tradición del trineo tirado por perros es muy, muy antigua; mucho más antigua que Ust’-Polui, pero simplemente no aparece en el registro arqueológico –comenta Losey-. Es probable que el uso inicial de los perros para tirar de trineos haya sido oportunista y ocasional, para tirar de trineos pequeños y cargas ligeras. Tal vez solo veremos la clásica firma esquelética del ‘perro de trineo’ conforme la costumbre se aproxime a la práctica moderna, cuando se vuelve realmente intensiva”. Aunque Losey sigue buscando pruebas de los perros de trineo en tiempos antiguos, su trabajo no sale de la oficina. “Tengo un labrador negro que no tira de trineos –reconoce-, aunque tira bastante fuerte de la correa”.

Foto: Katie Orlinsky

Losey ha empezado a comparar su análisis de la estructura ósea de los perros de trineo modernos contra la de los perros encontrados en Ust’-Polui –que en su mayoría parecen huskies siberianos modernos, en términos de tamaño y forma craneal- y está seguro de que algunas de sus muestras antiguas revelarán una “firma de perro de trineo”.

“La verdad, siento que la tradición del trineo tirado por perros es muy, muy antigua; mucho más antigua que Ust’-Polui, pero simplemente no aparece en el registro arqueológico –comenta Losey-. Es probable que el uso inicial de los perros para tirar de trineos haya sido oportunista y ocasional, para tirar de trineos pequeños y cargas ligeras. Tal vez solo veremos la clásica firma esquelética del ‘perro de trineo’ conforme la costumbre se aproxime a la práctica moderna, cuando se vuelve realmente intensiva”.

Aunque Losey sigue buscando pruebas de los perros de trineo en tiempos antiguos, su trabajo no sale de la oficina. “Tengo un labrador negro que no tira de trineos –reconoce-, aunque tira bastante fuerte de la correa”.

 

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