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La especie que estuvo en un cajón

Autor: Redacción Fecha: 2015-02-05

A veces, nuevas especies de insectos son descubiertas en la naturaleza, pero también en las gavetas de las colecciones de los viejos museos. Además, están las que se descubren por accidente, que es como le ocurrió al doctor JE McPherson, profesor emérito de la Universidad del Sur de Illinois, cuando descubrió una nueva especie de redúvidos.

En 2006, McPherson trabajaba con colegas en una clave para las ninfas de tres especies del medio oeste de redúvidos del género Sinea (es decir, la S. complexa, la S. diadema, y la S. spinipes).

Las claves son las características escritas con las que se distinguen unas especies de otras.

Para probar la precisión de la clave, McPherson y colegas pidieron a otros científicos que la compararan con insectos de sus colecciones o laboratorios. La clave resultó satisfactoria para todos, excepto para uno, Scott Bundy, de la Universidad del Estado de Nuevo México, quien encontró discrepancias en especímenes que habían sido recogidos en Nuevo México e identificados como S. complexa.

“Jay me pidió revisar su clave porque sabía que yo había estado criando una especie de Sinea en Nuevo México”, comentó Bundy. “Cuando mis insectos no se adaptaban apropiadamente, asumía que simplemente había un error en la clave. Entonces le envié algunos especímenes de la parte occidental, y pudo ver que realmente se trataba de dos especies diferentes”.

Al final resultó que los especímenes de Bundy realmente eran S. complexa. Sin embargo, las especies del medio oeste, muy similares a la S. complexa, eran nuevas para la ciencia, al menos habían permanecido sin ser descubiertas.

“He llamado a esta especie S. incognita para indicar que ha permanecido oculta durante más de 100 años como S. complexa, especie a la que está estrechamente relacionada", escribió McPherson.

Desde su descripción original, los científicos habían creído que la S. complexa y la S. incognita eran una sola especie que se encontraba en la zona comprendida desde California hasta Missouri e Illinois.

Las dos especies también están separadas por la geografía: mientras la Sinea complexa se encuentra en el oeste y el suroeste de Estados Unidos y hacia el interior de México, la Sinea incognita se halla desde Maryland hasta el sur de Georgia y el oeste de Kansas y Texas.

Foto: Tomada de entsoc.org

La nueva especie —Sinea incognita— se encuentra descrita en los anales de la Sociedad Americana de Entomología, en un artículo que también explica las diferencias entre ésta y sus parientes cercanos, la mencionada S. complexa y otra llamada S. integra, que se encuentra en Arizona y Texas y hacia el sur, a través de México y en, cuando menos, Guatemala y Honduras.

La manera más fácil de diferenciar las tres especies consiste en mirar los fémures de las patas delanteras. El fémur de la S. incognita es grande y redondo en un extremo, pero mucho más estrecho en el otro —algo así como un garrote de cavernícola—. El fémur de la S. complexa es similar, pero el extremo mayor no es tan grande, haciendo que se vea más como un bate de béisbol. Por último, el fémur de la S. integración es casi del mismo tamaño en ambos extremos, lo que hace que se vea más como un bate de béisbol. Por último, el fémur de la S. integra es casi del mismo tamaño en ambos extremos, lo que lo hace verse más como un bate de béisbol callejero.

 

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