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En el cielo también hay áreas protegidas

Autor: Eva Muñoz Ledo Fecha: 2015-04-17

Tal como en el planetario, exclamó la hija de unos amigos ante el espectáculo de un cielo estrellado, en plena montaña. Para que el cosmos deje de ser una proyección en una bóveda de concreto y que las constelaciones brillen con la luz del universo y no en estrellas fosforescentes pegadas en el techo, desde hace cuatro años existe la clasificación de la Unesco: la Reserva Starlight.

Se trata de un espacio donde se establece un compromiso por la defensa de la calidad del cielo nocturno. El cielo estrellado ha sido una fuente de inspiración, ha aprendido a interpretar sus posiciones para comprender las leyes físicas que rigen al universo y aplicarlas a conocimientos prácticos como la agricultura.

Su contemplación ha contribuido a determinar la forma en la que diferentes culturas han concebido al mundo; es por tanto considerado un patrimonio cultural, tangible e intangible.

Cielo

En peligro de extinción

El principio de conservación implica devolver la oscuridad a la noche cuando la luz artificial ya no es útil, así como el resguardo de otros factores nocivos derivados de la contaminación atmosférica. Como en las reservas terrestres, el área protegida cuenta con una o más zonas núcleo, donde se mantienen las condiciones de iluminación natural que garantizan la nitidez de un cielo prístino.

Hoy, los sitios para apreciar la noche están en zonas altas, con poca turbulencia atmosférica, aire limpio, baja presencia de aerosoles, aislados de los efectos térmicos de los océanos o bien montañas próximas a costas. Estos sitios están en peligro de extinción.

No poder admirar un cielo estrellado no es lo peor. Más de la mitad de las criaturas que viven en la Tierra son nocturnas y utilizan el horizonte y los astros para orientarse; de ahí que la iluminación artificial mal concebida afecte su comportamiento y el equilibrio de la biósfera.

Las evidencias científicas sobre los efectos de la contaminación lumínica en las aves migratorias, la cría de tortugas marinas o los insectos, indican una gran escala de mortalidad.

Además, altera las interacciones competitivas, la relación predador-presa, el comportamient  reproductivo y hasta su fisiología. Por lo anterior, es nuestra nueva responsabilidad cuidar la noche para salvaguardar la biodiversidad.

Turismo Starlight

Sensibilizar e involucrar a la población para preservar un cielo nocturno, es clave en el concepto de la Reserva Starlight, que tiene un papel importante el firmamento como un nuevo destino turístico, que ofrece un filón de gran potencial, acorde con la tendencia de realizar viajes ecológicamente correctos.

Es la ocasión para que el turista aprecie que el privilegio de admirar la bóveda celeste depende de nosotros. Es también una oportunidad para que los habitantes de una Reserva Starlight valoren la calidad de su noche, lo resguarden y lo protejan como un recurso económico.

El atractivo del turismo nocturno -auroras boreales, eclipses, observatorios astronómicos y de especies nocturnas, arqueoastronomía- tienen cada vez más adeptos, lo cual contribuye divulgar la importancia de preservar la imprescindible oscuridad de la noche.

 

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