http://ngenespanol.com/
Sol, montaña y vino; combinación perfecta para el fin de semana.
-
FIN DE SEMANA
San Antonio, escapada llena de sabores
-
FIN DE SEMANA
Darwin: urbe sin etiquetas
-
FIN DE SEMANA
El pueblo blanco de Dalí, Cadaqués
Si eres un amante del vino, escápate a Maipú, en la provincia argentina de Mendoza, y pasa unos días dedicados a la degustación rodeado de un paisaje montañoso de ensueño.
La imponente Cordillera de los Andes aparece a la distancia. Sus picos nevados se recortan en un cielo azul intenso, limpio, un sol brillante acaricia con precisas pinceladas la imagen de postal que ofrece la ciudad de Mendoza, la provincia argentina conocida en el mundo por su cadena montañosa y la calidad de sus vinos.
Un paseo obligado por la región es el Puente del Inca y las altas cumbres, o Potrerillos, paisajes diferentes, inigualables, aptos para aquel viajero que pueda permanecer un fin de semana en la tierra del sol. Pero también, desde hace un tiempo, la llamada "Ruta del vino" cobra cada vez más adeptos. Se trata de visitas a las más importantes y prestigiosas bodegas cuya producción vitivinícola llega a los lugares más recónditos del planeta.
En esa travesía, en la localidad de Maipú, a 20 kilómetros de la capital mendocina, se puede visitar la bodega Trapiche, líder en exportación de vinos finos y de alta gama que llegan a la mesa de más de 70 países.
En el trayecto de Maipú hacia la bodega, los edificios comienzan a desdibujarse para darle paso a la inmensidad de la naturaleza. Cientos de miles de hectáreas desde donde, despojadas de cemento, en pleno invierno, surgen tímidas las plantaciones de vid. De la totalidad, 1255 hectáreas son patrimonio de Trapiche. Sorprenden los picos nevados que enmarcan la bodega, erigida en un área que parte de los 630 hasta los mil metros de altura sobre el nivel del mar.
Una bodega con historia
Construida en 1912, Trapiche está edificada en una construcción de estilo florentino, un icono de la arquitectura enológica mendocina, con destacables detalles arquitectónicos. "Después de haber estado cerrada cerca de 40 años, la empresa adquirió el edificio en el año 2006, iniciando el proceso de restauración y reciclado para conservar la estética y el espíritu fundacional de principios del siglo XX", explica Gastón Ré, responsable del área de turismo.
"El rescate arquitectónico sumó valor a un inmueble hoy reconocido como un modelo histórico de las bodegas de aquella época, incluso se mantuvo la vía del tren a través de la cual se conectaban los productores y las bodegas". La producción argentina comenzaba a brillar debido al auge vitivinícola que llegó de la mano del ferrocarril y de los inmigrantes europeos.
Los ladrillos a la vista de la construcción le imprimen una calidez al lugar, potenciada con el intenso aroma del vino. "En la bodega propiamente dicha, donde se ubican las barricas y las piletas, los adoquines de madera originarios de fin de siglo XIX, que permitían que los barriles rodaran para después ser transportados en camiones o en tren, fueron conservados en su estado original", argumenta Ré. En este sector se respira madera y taninos.
Al entrar a la cava todo es silencio, las voces retumban con un eco singular. Las dos plantas del edificio invitan a recorrer la sala de barricas, la más grande de Latinoamérica, con espacio para 13 mil litros; las vasijas contenedoras y las piletas de concreto. Cada una con su rótulo que indica cepaje, fecha y hora de inspección, a su vez están equidistantes y separadas por paredes inmaculadamente blancas, pintadas con materiales especiales.
El recorrido continúa por el museo que la empresa decidió fundar en honor a su pasado con mucha historia. Los elementos y las maquinarias originales de aquella época se mantienen inalterables a pesar del tiempo. La sensación es estar en una fábrica de otro siglo, donde los vinos eran artesanales y los hombres de campo sacaban fuerza sobrehumana para luchar con las poleas de esas pesadas máquinas. Abierto al público durante todo el año, los guías muestran los métodos con que se hacía el vino, sin la tecnología de última generación pero con una gran pasión.
- 1
- 2
-
Recibe nuestro newsletter










