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Famosa por sus extensas aguas azul verdoso, la Laguna de Atescatempa se ha convertido en un puñado de charcos de barro.
 
 
Famosa por sus extensas aguas azul verdoso, la Laguna de Atescatempa se ha convertido en un puñado de charcos de barro.
Foto: AFP, Youtube
 
 

¿Por qué se secó la Laguna de Atescatempa?

Autor: Sarah Gibbens Fecha: 2017-05-24

 

“Dan ganas de llorar, de ver seca toda la laguna”, dijo Wilman Estrada, pescador de 17 años, entrevistado por la agencia de noticias AFP a orillas de la Laguna de Atescatempa, Guatemala

En años recientes, Estrada y su comunidad han observado que la antaño próspera laguna se ha convertido en apenas un puñado de charcas fangosas. Y ahora, el lecho lacustre está cubierto con conchas de almejas y caracoles, y barcas inmóviles.

Como informara Carlos Mario Márquez, de AFP, la Laguna de Atescatempa ha sufrido una grave sequía durante los dos años pasados, la cual acabó con las industrias pesquera y turística del pueblo.

“Nuestros hijos mueren porque no tienen comida”, afirma Héctor Aguirre, en el video-reportaje de AFP. Aguirre trabaja con la Mancomunidad Trinacional, grupo defensor de las comunidades indígenas centroamericanas, promoviendo esfuerzos de ayuda en Atescatempa. En Guatemala, las tasas de desnutrición entre menores de cinco años se han disparado en la última década

“No hay imágenes capaces de ilustrar este problema, pero es algo que debiera avergonzar a los centroamericanos”, sentencia Aguirre.

 

Una comparativa de cómo lucía la Laguna de Atescatempa hace 6 años.

 

 

Una década de sequía

La Laguna de Atescatempa yace en lo que se conoce como el Corredor Seco Centroamericano, región occidental que abarca desde Guatemala hasta Panamá. 

Su situación geográfica le vuelve particularmente susceptible al patrón climático cíclico conocido como El Niño, un fenómeno que, en regiones como el Corredor Seco, ocasiona estaciones de lluvia inferiores al promedio. Sin embargo, la región está experimentando una de las peores sequías que ha sufrido en la última década.

Un estudio de 2013, publicado en la revista Nature, predijo que El Niño se volvería más frecuente conforme aumentara la emisión de gases de invernadero hacia la atmósfera.

 

 

Sin datos a largo plazo, es difícil saber, a ciencia cierta, si el cambio climático contribuyó a la desecación de la Laguna de Atescatempa, dice Mya Sherman, científica de la Universidad de Tulane y becaria de National Geographic, quien ha estudiado los efectos de las sequías y las inundaciones en las comunidades amazónicas.

Otras actividades humanas, desde la extracción de recursos hasta las malas prácticas agrícolas, también podrían ser responsables. No obstante, el cambio climático es la causa más probable

“Se espera que la variabilidad climática y los fenómenos hidrológicos extremos aumenten en toda América Latina a resultas del cambio climático”, informa Sherman.

 

 

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Desaparece el agua dulce

Las recientes condiciones de sequía en el Corredor Seco golpearon con particular fuerza a los guatemaltecos. Para los que viven en zonas rurales, la agricultura y la ganadería son los medios de subsistencia, y quienes migran a las ciudades a menudo enfrentan condiciones de hacinamiento y desempleo. 

El verano pasado, funcionarios de Naciones Unidas solicitaron 17 millones de dólares para defender a las comunidades devastadas del Corredor Seco.

Las personas afectadas por la sequía en la Laguna de Atescatempa presuntamente han recibido raciones de frijol, arroz, harina y aceite. Con todo, Aguirre reveló a AFP que las comunidades indígenas han tenido muchas dificultades para obtener dichas raciones.

El año pasado, José Graziano da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, insistió ante funcionarios ONU que la abrumadora sequía de Guatemala es un problema multifacético que requiere de soluciones a largo plazo. 

Da Silva arguyó que, en vez de responder solo con ayuda humanitaria, las organizaciones intergubernamentales deben concentrar esfuerzos en las causas estructurales de la pobreza y la inseguridad alimentaria del Corredor Seco.

Además, la Laguna de Atescatempa no es el único cuerpo de agua vital que está siendo afectado por la actividad humana.

 

La laguna Atescatempa fotografiada en 2011, antes de la sequía que la drenó casi por completo.

Foto: Víctor Ramírez, Panoramio.com

 

En apenas dos años, el lago Poopó de Bolivia desapareció a resultas de la fusión de sus glaciares y la desviación de sus tributarios. En Medio Oriente, el Mar de Aral se ha reducido a un décimo del tamaño que tuviera en la década de 1960, cuando empezaron a desviarse sus aguas para irrigación.

Ya que los lagos y los ríos que los nutren son fuentes críticas para el ingreso de muchas comunidades, las sequías están contribuyendo a la oleada de refugiados climáticos. Naciones Unidas calcula que, desde 2008, alrededor de 22.5 millones de personas han sido desplazadas por algún fenómeno climático.

Con todo, los residentes de las inmediaciones de la Laguna de Atescatempa abrigan la esperanza de que futuras precipitaciones revivan al lago y así, recuperen sus medios de subsistencia.

“Tenemos que esperar para ver si volverá a llenarse con la lluvia que caiga”, dice Estrada.

 

La Misión IceBridge de NASA capturó evidencia fotográfica de los efectos del calentamiento global:

 

 

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