• conecta con
    national geographic
ir
 
Feb. 14, 2012 - Zhokovskiy, Moscow, Russia - An aerobatic display team creates a giant heart in the blue sky using plane vapor trails. The heart in the sky was made by highly trained stunt pilots at the International Aviation and Space Salon (MAKS) show. The Sukhoi Russian jets flew overhead of the crowd before performing the formation, creating a giant love heart in the sky. Seconds later another pilot flew through the heart forming what appeared as a huge Cupids bow. (Credit Image: © Maria Mashkova/Caters News/ZUMAPRESS.com) (Newscom TagID: zumawirewestphotossix229670) [Photo via Newscom]
 
 
Feb. 14, 2012 - Zhokovskiy, Moscow, Russia - An aerobatic display team creates a giant heart in the blue sky using plane vapor trails. The heart in the sky was made by highly trained stunt pilots at the International Aviation and Space Salon (MAKS) show. The Sukhoi Russian jets flew overhead of the crowd before performing the formation, creating a giant love heart in the sky. Seconds later another pilot flew through the heart forming what appeared as a huge Cupids bow. (Credit Image: © Maria Mashkova/Caters News/ZUMAPRESS.com) (Newscom TagID: zumawirewestphotossix229670) [Photo via Newscom]
Foto: Maria Mashkova
 
 

La ciencia del amor

Autor: Rafael Ochoa Fecha: 2015-01-08

Fuente: Scientific American

El mundo y sus agentes han cambiado a lo largo de la etapa de la modernidad. Antes, el pensamiento estaba regido por lo divino y las cuestiones religiosas. Hoy se rige en una forma de proliferar la producción, de generar capital y de consumismo.

Hoy, el amor, según Ricardo Trabulsi, reconocido fotógrafo mexicano y estudioso del tema, es parte de esta mercancía.

"El sistema actual hace una exacerbación del sexo. O sea, como el humano es inherente al sexo, y está acompañado a un placer físico, el sistema lo convierte en una mercancía. La experiencia amorosa la está pervirtiendo. Hay ciertos valores, ciertos principios, que no están permitidos ahora: la solidaridad, la confianza, el ser fiel, la no importancia de los bienes materiales", comentó en una conferencia dada a finales de Septiembre de 2011 en la Universidad Iberoamericana.

Pero no nos vayamos lejos. Al final de cuentas, el amor, configurado en el lenguaje de la naturaleza, sigue sosteniendo los códigos primigenios que ha tenido desde que la sinapsis se desarrolló en organismos complejos.
Enfrentémoslo, los animales la pasan bien. Sólo 5% de los mamíferos que habitan el planeta son considerados monógamos.

Pero lo que quiere decir un biólogo con monogamia no necesariamente viene acompañado del compromiso marital que lo supone. En el reino animal, lo que verdaderamente significa monogamia se traduce en al menos tres tipos de vínculos reproductores, dijo Diane Witt, líder del Sistema Neuronal Cluster de la Fundación Nacional de Ciencias, en Durham, Carolina del Norte, al portal de Scientific American (SA).

La fidelidad sexual, ataduras sociales (dentro de los mecanismos de interacción animal) y el comportamiento paternal son los tres factores que intervienen a la hora de forjar una relación única y bilateral. Pero esto no significa que las aves, socialmente monógamas por lo menos en la temporada de apareamiento, no vayan a tener algo de actividad extracurricular: Numerosos biólogos acuden a la teoría de que el humano está biológica y neuronalmente hecho para durar 5 años con su pareja, tiempo suficiente para interactuar, reproducirse y criar a la progenie, permitiendo al macho el poder irse y buscar otra "relación monógama".  

Al final, las feromonas, químico neuronal que se libera en el ambiente para atraer una pareja en tiempos de reproducción, están en el aire y es casi inevitable sentir atracción por una mujer sensual, a pesar de sostener un noviazgo o matrimonio. La frase Love is in the air (el amor está en el aire) pasa de la metáfora a la literalidad: en el reino animal, los seres se valen de las feromonas para atraer a sus parejas y completar el ciclo de reproducción.

Los mismo pasa con los humanos, ya que a pesar que nuestro sentido olfativo es de los menos desarrollados, solemos captar este químico sin darnos cuenta. Y más increíble aún, esta tendencia biológica se realza en San Valentín, debido a la predisposición que las personas suelen tener para esta fecha.

En los humanos, las feromonas pueden evolucionar en ademanes y expresiones que van desde la forma de vestir hasta la cadencia con que se mira. "Apenas empezamos a entender que hay comunicación debajo del nivel de la consciencia", dijo Bettina Pause a SA, psicóloga en la Universidad Heinrich Heine de Dusseldorf, Alemania, y quien ha estudiado las feromonas y el olfato social en lo humanos durante 15 años. "Mi hipótesis es que mucha de nuestra comunicación es influenciada por señales químicas".

Pero aunque nuestra convivencia amorosa se deba en parte a reacciones químicas en nuestro cerebro, no significa que no podamos sostener una relación a largo plazo. Como se estipuló al principio de este articulo, la era capitalista en la que vivimos construye nociones artificiales sobre lo que debe de ser el amor, y lo que supuestamente necesitamos para confeccionarlo.

Durante el evento televisivo de mas audiencia en los EU, el Superbowl, un comercial de la marca de autos Kia proyecta a una pareja durmiendo a la vez que un duende nos brinda un pestañeo a sus sueños: mientras la mujer sueña que cabalga a la espalda de un hombre bien parecido, el hombre sueña que maneja un auto Kia en una pista de carreras, mientras la súper modelo Adriana Lima lo banderea al ritmo de la música de Motley Crue, entre otras cosas de interés masculino.

Sin embargo, estos deseos en el inconsciente del hombre concluyen al recuperar a su esposa del jinete y compartir su experiencia con ella. El slogan no se hace esperar: "A dream car for real life" (un auto de ensueño para la vida real).

Hoy, las convenciones sociales permiten el deseo siempre y cuando no se suprima el sentido correcto de la monogamia.  Mientras esto se relacione con el consumismo, las personas persistirán en este modelo de vida. 
Pero no olvidemos la influencia hormonal sobre las relaciones largas.

Un estudio reciente, hecho por Daniel O?Leary y colegas de la Universidad Stony Brook, en Nueva York, alega que la oxitocina, también llamada la "hormona del abrazo", tiene una repercusión importante en las relaciones largas y en la determinación para vivir. Los besos y los abrazos, o cualquier contacto físico, refuerzan los lazos afectivos de una pareja, ya que al estimular el contacto la oxitocina se libera constantemente.

Esto se puede comprobar con el caso de la madre australiana que abrazó durante horas a su bebé, que murió debido a complicaciones al nacer, provocando que la actividad neuronal se reiniciara, y así, los latidos del corazón empezaron a emitirse. El neonato volvió a la vida en lo que se cataloga como un milagro médico.

El amor es tema de cualquier diligencia humana. Desde el arte hasta el comercio, de la ciencia a lo inexplicable, el ser humano siempre ha intentado esclarecer los factores que establecen y dan lugar al amor, tal vez para mejorarlo, tal vez para entenderlo.

Pero es cierto que gracias a esta sensación, el ser humano ha logrado ensalzarse como lo que es hoy en día, no por cualquier cosa, sino porque el amor nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos, nuestro comportamiento y relación con los semejantes. Ergo, el amor ayuda a desarrollarnos.

 

COMENTA ESTA NOTA