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Minas terrestres | Los campos que sanaron

Las minas terrestres lisiaron una Camboya devastada por la guerra. Hoy día, ese país es un modelo de cómo recuperarse de este flagelo.

FECHA DE PUBLICACIÓN:2012-01-12     AUTOR: Mark Jenkins

Aki Ra aparta la tierra delicadamente con sus dedos para revelar una mina terrestre de color verde oscuro enterrada cinco centímetros bajo el sendero cubierto de vegetación. El Jemer Rojo la colocó hace 15 años en este camino para bueyes en el noroeste de Camboya, la región más densamente minada de uno de los países más minados del mundo.

"Es una mina Bouncing Betty tipo 69, hecha en China", dice Aki Ra. Bouncing Betty [Betty "la rebotadora"] es el mote estadounidense para una mina terrestre que salta y se fragmenta. La presión de una pisada hace que salga del suelo y luego explote, esparciendo metralla en todas direcciones.

Puede destrozar las piernas de un pelotón entero. Aki Ra, de voz suave y modales angelicales, conoce el funcionamiento de la Bouncing Betty y de casi cualquier otra mina. A mediados de los setenta, cuando tenía cinco años, el Jemer Rojo lo separó de sus padres y lo llevó a la selva con otros huérfanos.

En esa época, Pol Pot, líder del Jemer Rojo, había llevado el país al caos, cerrando escuelas, hospitales, fábricas, bancos y monasterios; ejecutando maestros y hombres de negocios, y forzando a millones de citadinos a trabajar en campos de concentración y granjas.

Las manos pequeñas de niños como Aki Ra eran herramientas invaluables. Él fue entrenado para colocar minas, así como para desactivar y desarmar las de enemigos, y reutilizar el TNT para lo que hoy se conoce como artefactos explosivos improvisados (IED, por sus siglas en inglés).

Algunos años después, cuando las fuerzas vietnamitas invadieron Camboya, obligaron a Aki Ra a unirse a su ejército y se vio forzado a combatir contra sus antiguos captores. Cuando las fuerzas de paz de la Organización de las Naciones Unidas llegaron finalmente en 1992, él llevaba 15 años viviendo en la selva. Se unió a la ONU como "desminador".

Cuando las fuerzas de paz se fueron dos años después, muchas de las mejores tierras para agricultura (huertos, pastizales y arrozales) seguían minadas. Los granjeros que intentaban recuperar sus campos volaban en pedazos. Durante una década y media, Aki Ra trabajó como zapador voluntario usando solo un cuchillo y un palo, desactivando minas en vez de detonarlas, recuperando su país metro cuadrado por metro cuadrado.

Dice haber desactivado alrededor de 50,000: minas de presión, minas antitanques, minas de rebote y otros explosivos. "Encontré muchas minas que yo mismo había puesto", dice con una mezcla de orgullo y vergüenza. Ahora es desminador certificado y tiene su propia brigada, el Equipo Desminador Camboyano de Autoayuda, financiada parcialmente por Estados Unidos.

Los desminadores usan detectores de metal especiales para buscar explosivos; así encontraron la Bouncing Betty. El sudor corre por la cara de Aki Ra mientras coloca cuidadosamente una carga junto a la mina terrestre, le conecta cables y extiende uno de ellos 100 metros.

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